Hace días que no me pasaba por aquí así que aprovecho para saludar a todos los buenos amigos con los que compartimos nuestras fotos.
Aquí les dejo unas fotografías de una mas de esas excursiones que hacemos Riky y yo por esos campos de Gran Canaria.
¿Gustan unas moras?
Seguimos un sendero bordeado por eucaliptos, ¿les llega su aroma?
El camino tenía una ligera pendiente y abajo quedaba la carretera.
Un bonito petirrojo nos daba la bienvenida.
Atrapada en una tela de araña esta viajera del aire encontró el fin a su camino.
El camino detrás nuestro se veía cubierto de las hojas de los eucaliptos y al sol dejaban una estela dorada.
A lo lejos se divisa la bonita iglesia de Moya.
El camino estaba lleno de mariposas y saltamontes que se apartaban a nuestro paso. Esta mariposa es una "pararge aegeria".
Una extraña y pequeñísima flor que descubrió Riky.
El camino por momentos era un pequeño bosque de helechos.
Algunas flores en distinta fase.
Éstas eran muy comunes por el camino.
En la roca crecian estas plantas.
Al paso, un amiguito caracol que se dejó fotografíar con gusto a pesar de los descuidos de Riky al que se le cayó de las manos un par de veces, je, je, je, no se preocupen, sigue vivo y no sufrió daños en la concha.
Geranios creciendo salvajes.
La tarde caía y había que dar la vuelta.
Una hoja con un brillo increible.
Espero que hayan disfrutado del paseo con nosotros.
Saludos.
Aquí les dejo unas fotografías de una mas de esas excursiones que hacemos Riky y yo por esos campos de Gran Canaria.
¿Gustan unas moras?
Seguimos un sendero bordeado por eucaliptos, ¿les llega su aroma?
El camino tenía una ligera pendiente y abajo quedaba la carretera.
Un bonito petirrojo nos daba la bienvenida.
Atrapada en una tela de araña esta viajera del aire encontró el fin a su camino.
El camino detrás nuestro se veía cubierto de las hojas de los eucaliptos y al sol dejaban una estela dorada.
A lo lejos se divisa la bonita iglesia de Moya.
El camino estaba lleno de mariposas y saltamontes que se apartaban a nuestro paso. Esta mariposa es una "pararge aegeria".
Una extraña y pequeñísima flor que descubrió Riky.
El camino por momentos era un pequeño bosque de helechos.
Algunas flores en distinta fase.
Éstas eran muy comunes por el camino.
En la roca crecian estas plantas.
Al paso, un amiguito caracol que se dejó fotografíar con gusto a pesar de los descuidos de Riky al que se le cayó de las manos un par de veces, je, je, je, no se preocupen, sigue vivo y no sufrió daños en la concha.
Geranios creciendo salvajes.
La tarde caía y había que dar la vuelta.
Una hoja con un brillo increible.
Espero que hayan disfrutado del paseo con nosotros.
Saludos.